Madre de Gwinnett pasará 40 años en prisión por abusar y torturar a su hija de 9 años

Publicado: 1 nov 2026, 13:07 GMT-5|Actualizado: hace 1 hora

ATLANTA, Georgia (Telemundo Atlanta) - Una madre del condado de Gwinnett fue sentenciada a 40 años de prisión después de que un jurado la declarara culpable de someter a su hija de 9 años a un prolongado patrón de hambre, golpes y abuso, informó la Fiscalía de Distrito.

Kristy Cooley fue declarada culpable de dos cargos de agresión agravada, ocho cargos de crueldad infantil en primer grado y dos cargos de manipulación de evidencia.

El jurado había recomendado una sentencia de 242 años. Finalmente, un juez impuso una condena de 80 años, con 40 años que deberán cumplirse en prisión.

Durante el juicio, un médico testificó que el maltrato sufrido por la menor podía considerarse “tortura infantil”, al incluir abuso físico severo, abuso psicológico y negligencia médica, según la fiscal adjunta Megan Matteucci.

Los investigadores también encontraron fotografías en el teléfono de Cooley que mostraban señales de lesiones en la niña cuando tenía apenas 5 o 6 años.

La Fiscalía indicó que la menor era encerrada durante largos períodos en su habitación y privada sistemáticamente de alimentos. También señalaron que Cooley había instalado cámaras dentro de la vivienda para vigilar sus movimientos.

La fiscal adjunta Dallas Cox destacó que una maestra que impartía clases en línea fue clave para descubrir lo que ocurría.

La educadora notó señales de alerta durante las verificaciones obligatorias con la estudiante y decidió contactar a las autoridades.

Según los fiscales, la víctima era la hija del medio y la única menor de la vivienda que era sometida a este tipo de maltrato.

El padrastro de la niña también enfrentaba cargos relacionados con el caso, pero murió por insuficiencia cardíaca antes de poder ser llevado a juicio.

La fiscal de distrito de Gwinnett County, Patsy Austin-Gatson, pidió a los residentes mantenerse atentos a posibles señales de abuso infantil y recordó que existen recursos disponibles para las familias que necesitan ayuda.

Funcionarios estatales de protección infantil habían tenido contacto con la familia cuando la niña era pequeña, pero, según lo presentado durante el caso, hubo muy poco seguimiento posterior.

La Fiscalía reiteró que la intervención de miembros de la comunidad puede ser fundamental para proteger a menores en situaciones de riesgo.