Estudio del Ejército halló que guantes eléctricos comprados por ICE causan intenso dolor y miedo

Publicado: 6 oct 2026, 16:25 GMT-4|Actualizado: hace 2 horas

(AP)- Los guantes de descarga eléctrica que los agentes de inmigración estadounidenses pronto podrían usar para controlar a detenidos y manifestantes funcionaron con tanta potencia durante un ejercicio militar que los participantes sintieron un dolor intenso, dejaron de luchar de inmediato y temieron exposiciones adicionales, según un estudio del Ejército que no se había divulgado previamente.

Los líderes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) conocían los hallazgos antes de firmar un contrato de 16.7 millones de dólares para comprar 6,000 pares de guantes de descarga eléctrica en agosto, según registros obtenidos por el grupo de vigilancia American Oversight y compartidos con The Associated Press.

Las descargas tuvieron un impacto profundo en empleados del Ejército que desempeñaron el papel de prisioneros combativos durante el ejercicio, que se realizó en la prisión militar de Fort Leavenworth, en Kansas, en octubre de 2024. Los participantes, varios de ellos hombres de gran tamaño, dejaron de resistirse segundos después de que los guardias aplicaran los guantes, y quedaron con “fatiga, dolor y una aprensión excesiva a recibir otra descarga”, concluyó el estudio.

Justin Hall, un guardia penitenciario en el condado Nelson, muestra un guante de...
Justin Hall, un guardia penitenciario en el condado Nelson, muestra un guante de electrochoques en Bardstown, Kentucky, el 13 de agosto del 2026. (AP foto/Dylan Lovan)(Dylan Lovan | AP Photo/Dylan Lovan)

“Después de experimentar los efectos del guante, ... los participantes manifestaron que con solo ver el guante era suficiente para que quisieran obedecer”, escribieron los autores.

Denuncian que los guantes causan dolor y lastiman a las personas

El ICE ha calificado los guantes como “dispositivos de distracción y desescalada” menos nocivos que otras opciones no letales para someter a inmigrantes o manifestantes alterados. La agencia ha sostenido que la obediencia rápida que provocan mantendrá más seguros a los guardias y evitará que los incidentes requieran el uso de fuerza letal.

Pero críticos denuncian que los guantes le dan al ICE otra arma para intimidar y brutalizar a las personas, incluso cuando la agencia está bajo fuego por el uso excesivo de la fuerza que ha dejado una estela de muertes y lesiones en todo el país. Los guantes, señalan, son fáciles de activar, no dejan marca y no se han utilizado ampliamente en entornos fuera de las cárceles. El fabricante advierte que no deben usarse en gente vulnerable como niños, mujeres embarazadas o personas con discapacidad.

“La evaluación militar en los propios archivos del ICE muestra que estos guantes pueden causar ‘dolor intenso’ y forzar la obediencia. No establece que sean seguros”, declaró Chioma Chukwu, directora ejecutiva de American Oversight. “Todos deberían alarmarse de que el ICE se esté preparando para desplegar una herramienta diseñada para infligir, en el mejor de los casos, dolor intenso, sin demostrar que sea segura para las personas que serán sometidas a ella”.

El ICE entregó el estudio y otros documentos a American Oversight como parte de la demanda del grupo, al amparo de la Ley de Libertad de Información, contra la agencia para obtener registros relacionados con su uso de la fuerza.

Estudio halló que los guantes eléctricos provocaron obediencia “inmediata”

El estudio en la prisión militar evaluó si los guantes podían usarse de manera eficaz para sacar por la fuerza de sus celdas a prisioneros combativos, responder a disturbios en áreas comunes y trasladar a reclusos que no cooperan. Empleados que participaron en simulaciones realizaron varios escenarios con y sin los guantes para medir su impacto, incluidos enfrentamientos violentos en los que los reclusos debían pelear con todas sus fuerzas.

El estudio determinó que los dispositivos “aumentaron la eficiencia” de los equipos que realizaban extracciones forzadas de celdas y respondían a disturbios al reducir la duración de los enfrentamientos físicos, evitar agotamiento de los guardias y prevenir lesiones. No “cambiaron de manera significativa” el tiempo que tomaba controlar a los reclusos durante los traslados escoltados, pero sí requirieron menos esfuerzo.

El guante “aporta un aumento de confianza a los agentes más pequeños o con menos entrenamiento”, concluyó el estudio. “La obediencia del recluso fue inmediata” en comparación con otros métodos, añadió.

La descarga eléctrica no hace que el cuerpo se congele como lo hace una descarga de táser, sino que “funciona sobrecargando las terminaciones nerviosas periféricas” de la piel para causar dolor, indicó el estudio. Participantes que estaban mojados o tenían aceite en la piel describieron descargas aún más potentes, y uno reportó molestias durante 30 minutos después.

Senadora dice que ICE no ha respondido a pedidos de detalles sobre los guantes

El contrato del ICE exige que el fabricante, Compliant Technologies LLC, entregue los guantes en un plazo de seis meses. Su propietario, Jeff Niklaus, dijo que no estaba disponible para una entrevista, y citó una carga de trabajo intensa.

El zar fronterizo de la Casa Blanca, Tom Homan, ha dicho que el uso generalizado de los guantes podría “tardar un tiempo” porque el ICE aún está afinando cuestiones de capacitación y de normativa. La agencia no respondió a una solicitud de comentarios de AP sobre el estudio y el estado del despliegue.

La senadora Catherine Cortez Masto, de Nevada, indicó que el ICE no ha respondido a una carta del 27 de agosto en la que ella y otros 15 colegas demócratas del Senado le pidieron abandonar su plan de comprar los guantes o explicar cómo se usarían y administrarían para evitar abusos. Señaló que todavía está esperando.

“Sin las respuestas del ICE a preguntas legítimas de 16 senadores, el público estadounidense está quedando a oscuras sobre cómo se están desplegando estos guantes eléctricos y qué capacitación, si es que alguna, han recibido los agentes que los usan”, afirmó.