Tras los terremotos en Colombia y Venezuela: ¿Sabría cómo actuar ante un sismo?

El terremoto de magnitud 7.4 en Colombia y los sismos que sacudieron a Venezuela semanas atrás reavivan una pregunta urgente para millones de hispanos: ¿sabría usted qué hacer ante un sismo?
Publicado: 11 ago 2026, 20:56 GMT-4|Actualizado: hace 2 horas

(Telemundo Atlanta) - Las imágenes de edificios colapsados en Colombia y del doble terremoto que sacudió a Venezuela han generado preocupación en toda la comunidad hispana, muchos de cuyos integrantes tienen familia en la región.

El pasado lunes, un terremoto en Colombia de magnitud 7.4 con epicentro en San José del Palmar, Chocó, sacudió gran parte del territorio, según confirmó el Servicio Geológico Colombiano (SGC). El movimiento telúrico, sentido incluso en Bogotá, Cali, Medellín, Pereira y Manizales, dejó edificios colapsados, réplicas constantes y equipos de rescate trabajando sin descanso.

Esta tragedia llega apenas 6 semanas después de los terremotos en Venezuela: el 24 de junio, el norte del país fue golpeado por dos fuertes terremotos consecutivos, de magnitudes 7.2 y 7.5, separados por solo 39 segundos, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

Ante este panorama, expertos en manejo de emergencias insisten en que la mejor herramienta contra un sismo no es el miedo, sino la preparación.

Antes del sismo: cómo preparar a su familia

La preparación para terremotos comienza en casa, sin importar en qué ciudad o país viva. La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y Ready.gov recomiendan:

  • Crear un plan familiar de emergencia con un punto de reunión fijo, en caso de que la familia esté separada al momento del sismo.
  • Armar una mochila de emergencia con agua, alimentos no perecederos, linterna, radio, baterías, botiquín y copias de documentos importantes.
  • Sujetar bien libreros, refrigeradores, televisores y objetos pesados que puedan caerse.
  • Practicar en familia la técnica de seguridad “Agáchese, Cúbrase y Sujétese” para que niños y adultos sepan reaccionar de forma automática.

Qué hacer durante un sismo: agáchese, cúbrase y sujétese

Cuando la tierra empieza a temblar, cada segundo cuenta. Organismos de respuesta a desastres en toda la región recomiendan la misma técnica, validada internacionalmente:

  • Agáchese sobre manos y rodillas para evitar caídas y poder moverse si es necesario.
  • Cúbrase la cabeza y el cuello bajo un escritorio o mueble resistente; si no hay ninguno cerca, pegue su espalda a una pared interior y cubra su cabeza y cuello con los brazos.
  • Sujétese del mueble o de su propia cabeza y cuello hasta que cese el temblor por completo.

Expertos advierten que salir corriendo durante el sismo, colocarse en el marco de una puerta o buscar el llamado “triángulo de la vida” son prácticas desactualizadas y potencialmente peligrosas.

Si se encuentra en la calle, aléjese de edificios, postes y cables eléctricos; si conduce, deténgase en un lugar seguro lejos de puentes o estructuras que puedan colapsar.

Después del sismo: qué hacer ante las réplicas

Una vez que el temblor principal termina, el peligro no ha pasado. Las réplicas suelen continuar durante horas o incluso días, como ha ocurrido tanto en Colombia como en Venezuela. Recomendaciones clave para esta etapa:

  • Si está en un edificio dañado, salga con cuidado y aléjese de la estructura; no vuelva a entrar.
  • Revise posibles fugas de gas, cables caídos o daños estructurales antes de usar electricidad o encender fuego.
  • Envíe un mensaje de texto, en lugar de llamar, para avisar a sus seres queridos que está bien; las redes telefónicas suelen saturarse tras un desastre.
  • Manténgase informado a través de fuentes oficiales y esté listo para agacharse, cubrirse y sujetarse nuevamente si siente una réplica.

Los terremotos no avisan, pero la preparación sí puede marcar la diferencia entre el pánico y la supervivencia. Conocer estos pasos, practicarlos en familia y mantener un plan de emergencia actualizado es una inversión que vale la pena hacer hoy, antes de que la tierra vuelva a temblar.