DHS reconoce que centro de detención migratoria no era adecuado para comunidad de Georgia

Publicado: 11 jul 2026, 14:12 GMT-4|Actualizado: hace 2 horas

ATLANTA, Georgia (Telemundo Atlanta) - El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, reconoció que el plan para transformar un enorme almacén del condado de Walton en un centro de detención para inmigrantes no era adecuado para la comunidad.

El Departamento de Seguridad Nacional, conocido como DHS, canceló en junio el proyecto previsto en la pequeña ciudad de Social Circle, luego de meses de rechazo por parte de residentes y autoridades locales.

“La verdad es que, desde el punto de vista logístico, no se ajustaba a lo que necesitábamos hacer”, declaró Mullin durante una entrevista.

El funcionario agregó que, de haber continuado con el proyecto, el departamento habría tenido que dialogar ampliamente con los residentes para establecer una alianza con la comunidad.

“Nos habríamos tomado mucho tiempo para hablar con la comunidad y asegurarnos de que estuvieran completamente de acuerdo con lo que estábamos haciendo”, afirmó.

Las autoridades locales habían expresado preocupación por el impacto que una instalación de esa magnitud podría tener sobre los servicios de agua, alcantarillado y otras infraestructuras de una ciudad con aproximadamente 5,000 habitantes.

Reportes iniciales ofrecieron cifras diferentes sobre la capacidad proyectada del centro. Mientras algunos indicaron que estaba destinado a albergar a unos 500 detenidos, otros señalaron que los planes contemplaban hasta 10,000 espacios.

El almacén de Social Circle forma parte de un grupo de 11 instalaciones adquiridas por el DHS. Entre ellas se encuentra otra propiedad ubicada en Oakwood, Georgia.

Mullin explicó que las propiedades serán ofrecidas primero a otras agencias del Gobierno federal. Si ninguna las requiere, podrían ponerse a la venta en el mercado abierto.

Cuestionan falta de cámaras durante operativo mortal de ICE

Las declaraciones del secretario se produjeron días después de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, ICE, matara a Lorenzo Salgado Araujo durante un operativo migratorio en Houston, Texas.

Salgado Araujo, un trabajador de la construcción mexicano de 52 años que había vivido durante décadas en Estados Unidos, no era el objetivo original del operativo.

El DHS aseguró que el hombre intentó utilizar su vehículo como un arma y que el agente disparó en defensa propia. Sin embargo, testigos que viajaban con él disputaron esa versión y afirmaron que ningún agente se encontraba en peligro.

Hasta el momento, las autoridades federales no han presentado públicamente un video que confirme su relato. Los agentes involucrados tampoco llevaban cámaras corporales.

Mullin atribuyó la falta de estos dispositivos a interrupciones presupuestarias provocadas por el cierre parcial del Gobierno y aseguró que aproximadamente la mitad de los agentes de ICE que trabajan en las calles ya cuentan con cámaras.

El secretario dijo que espera que el 100% de los agentes en servicio estén equipados con cámaras corporales durante los próximos 60 días.

La muerte de Salgado Araujo provocó protestas y llamados a realizar una investigación independiente. El FBI, el DHS y autoridades locales del condado Harris investigan el incidente.

Aumentan las muertes en centros de detención

La controversia también ocurre mientras ICE enfrenta cuestionamientos por el aumento de muertes dentro de sus centros de detención.

Al menos 21 personas habían muerto bajo custodia de la agencia durante 2026 hasta el 6 de julio, según organizaciones que siguen estos casos. En 2025 se reportaron 33 fallecimientos, la cifra anual más alta en más de dos décadas.

Mullin sostuvo que el número de muertes representa menos del 1% de los arrestos realizados por ICE y aseguró que algunas personas llegan a los centros de detención con condiciones médicas preexistentes que no habían sido diagnosticadas.

“Algunas de estas personas que ingresan bajo custodia tienen graves problemas de salud de los que ni siquiera son conscientes”, señaló.

Organizaciones defensoras de los inmigrantes, sin embargo, han denunciado deficiencias en la atención médica, retrasos en los tratamientos y falta de supervisión dentro de las instalaciones migratorias.