Tras catástrofe en Venezuela, ¿es posible predecir los terremotos? Esto dice el USGS

Luego del devastador doble terremoto que sacudió Venezuela el 24 de junio de 2026, surge la pregunta que muchos latinos se hacen: ¿es posible predecir los terremotos?
Publicado: 25 jun 2026, 22:13 GMT-4|Actualizado: hace 1 hora

(Telemundo Atlanta) - Dos potentes terremotos sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026 con epicentro en el estado Yaracuy.

El primer sismo, de magnitud 7.2, se originó a las 6:04 p.m. (hora local), a 23 kilómetros de la ciudad de San Felipe. Apenas 39 segundos después, un segundo terremoto de magnitud 7.5 golpeó a 28 kilómetros al sureste de Yumare.

El saldo preliminar reportó 164 fallecidos y más de 900 heridos, además del colapso de viviendas, edificios y afectaciones en infraestructura de transporte, incluyendo el Aeropuerto Internacional de Maiquetía.

La magnitud de la tragedia llevó al Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) a advertir que el número final de víctimas podría contarse por miles y que los daños económicos alcanzarían decenas de miles de millones de dólares, según sus estimaciones automáticas de riesgo.

Uno de los factores que explican esta tragedia es que Venezuela se encuentra en la zona de contacto entre la placa tectónica del Caribe y la placa de Nazca, que se desplazan en direcciones opuestas y acumulan enormes cantidades de energía.

Esta no es la primera vez que el país sufre una catástrofe de este tipo: la región experimentó un doblete sísmico en septiembre de 2025, con terremotos de magnitud 6.2 y 6.3 que causaron al menos una víctima mortal, más de 110 heridos y daños estructurales en los estados de Zulia y Lara.

Lo que dice el USGS: predecir terremotos, aún imposible

Ante la angustia colectiva, muchos se preguntan si la ciencia puede anticipar estas tragedias. La respuesta del organismo científico más reconocido del mundo en geología es directa: ni el USGS ni ningún otro científico ha predicho jamás un terremoto mayor. No se sabe cómo hacerlo, y no se espera saberlo en el futuro previsible.

Para que una predicción sísmica sea válida, debe definir tres elementos: la fecha y hora exacta, la ubicación y la magnitud del evento. Quienes afirman poder predecir terremotos no cuentan con respaldo científico, y muchas de sus afirmaciones son tan generales que siempre habrá algún sismo que parezca coincidir con ellas.

Lo que los científicos sí pueden hacer es estimar probabilidades. El USGS calcula la probabilidad de que un sismo significativo ocurra en una zona determinada dentro de cierto número de años, una herramienta útil para la planificación urbana, pero no para salvar vidas en tiempo real.

Alerta temprana: la herramienta que sí funciona

Aunque los terremotos no se pueden predecir, los científicos han desarrollado sistemas de alerta temprana. Estos sistemas detectan un terremoto justo después de que comienza y envían alertas rápidamente a las zonas que aún no han sido alcanzadas por las ondas sísmicas, brindando entre unos pocos segundos y decenas de segundos de advertencia para que personas y sistemas tomen medidas de protección.

Sistemas de alerta temprana ya operan en varios países, incluyendo Japón y México. Para la comunidad latina, el ejemplo de México es especialmente relevante: su sistema ha salvado miles de vidas desde el terremoto de 1985.

Los expertos coinciden en que la principal herramienta para reducir el impacto de futuros terremotos sigue siendo la construcción sismorresistente y el cumplimiento estricto de las normas de edificación. En palabras del catedrático Pablo Silva de la Universidad de Salamanca, la preparación estructural es, hoy por hoy, la mejor defensa.

Mientras Venezuela enfrenta una de sus mayores tragedias sísmicas en décadas, la comunidad científica recuerda que, aunque no podemos anticipar la próxima sacudida, sí podemos construir sociedades más resilientes ante ella.