¿Qué significa que Venezuela sea el “Estado 51”? La propuesta de Trump que Delcy Rodríguez rechazó

La propuesta de Trump de convertir a Venezuela en el estado 51 de EE.UU. vuelve a encender el debate sobre soberanía, petróleo y la nueva relación entre Washington y Caracas
Publicado: 12 may 2026, 21:28 GMT-4|Actualizado: hace 1 hora

(Telemundo Atlanta) - El presidente Donald Trump volvió a sacudir el tablero político internacional al declarar que está “considerando seriamente” convertir a Venezuela en el estado número 51 de Estados Unidos.

La revelación llegó durante una llamada telefónica con el periodista John Roberts, de Fox News, en la que Trump justificó la idea señalando que en Venezuela hay “40 billones de dólares en petróleo” y que los venezolanos “lo aman”.

Poco después, reforzó su mensaje publicando en su red social Truth Social una imagen del mapa de Venezuela pintado con los colores de la bandera estadounidense, acompañada de la pregunta: “¿Estado número 51?”.

No es la primera vez que Trump lanza este tipo de declaración expansionista. En febrero pasado, había bromeado con hacer de Canadá el “estado 51”, Groenlandia el “52” y Venezuela el “53”. En marzo, tras la derrota del equipo de béisbol de USA ante Venezuela en el Clásico Mundial, publicó simplemente la palabra “estado” en sus redes.

Delcy Rodríguez responde desde La Haya: “Jamás estará previsto”

La respuesta no tardó en llegar. Desde La Haya, Países Bajos, donde encabezaba la delegación venezolana en audiencias ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por la disputa territorial con Guyana sobre la región del Esequibo, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, fue categórica: “Eso no está previsto. Jamás estaría previsto, porque si algo tenemos los venezolanos es que amamos nuestro proceso de independencia”.

Rodríguez también recordó que Venezuela fue construida por “hombres y mujeres que dieron su vida por hacer de nosotros, no una colonia, sino un país libre”.

Sin embargo, la funcionaria buscó no romper el hilo diplomático con Washington. “El presidente Trump sabe que estamos trabajando en una agenda diplomática de cooperación. Ese es el curso, ese es el camino”, señaló, añadiendo que Venezuela posee “las reservas de petróleo más grandes del planeta”.

El petróleo, en el centro de todo

Detrás de los comentarios de Trump hay una realidad energética innegable. Una proyección de la ONU publicada a finales de abril estima que Venezuela obtendrá en 2026 más de 22,000 millones de dólares en ingresos por exportaciones petroleras, cifra que supera en más del 50% los 14,713 millones registrados el año anterior.

Tras la captura militar de Nicolás Maduro en enero, Trump se reunió con grandes compañías petroleras como Chevron y ExxonMobil, anunciando que empresas estadounidenses invertirían al menos 100,000 millones de dólares en Venezuela para reconstruir su infraestructura petrolera.

El contexto geopolítico es claro: Washington tiene un interés estratégico en el crudo venezolano, y Caracas, bajo la conducción de Rodríguez, busca capitalizar esa demanda sin ceder soberanía.

Para la comunidad latina en Estados Unidos (muchos de ellos venezolanos que han vivido en carne propia la crisis del país), este pulso entre Donald Trump y Delcy Rodríguez no es solo retórica política: es una señal de cómo podría definirse el futuro de Venezuela y su relación con la potencia del norte.