Jueza determina que Kilmar Ábrego García no puede ser detenido otra vez por el ICE

Kilmar Ábrego García habla en una concentración antes de acudir a una cita con el Servicio de...
Kilmar Ábrego García habla en una concentración antes de acudir a una cita con el Servicio de Inmigración y Aduanas en Baltimore, Maryland, el 12 de diciembre del 2025. (AP foto/Stephanie Scarbrough)(Stephanie Scarbrough | AP)
Publicado: 17 feb 2026, 19:11 GMT-5|Actualizado: hace 5 horas
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(AP) - El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas no puede volver a detener a Kilmar Ábrego García porque el periodo de detención de 90 días ha expirado y el gobierno no tiene un plan viable para deportarlo, dictaminó una jueza federal el martes.

El caso del ciudadano salvadoreño se ha convertido en un tema de debate después de que el año pasado fuera deportado indebidamente a su país de origen. Desde su regreso, ha estado luchando contra una segunda deportación a una serie de países africanos propuesta por funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional.

El gobierno “hizo una amenaza vacía tras otra para expulsarlo a países de África sin ninguna posibilidad real de éxito”, escribió en su orden del martes la jueza federal de distrito Paula Xinis, en Maryland. “Por lo tanto, el tribunal concluye fácilmente que no hay ‘buen motivo para creer’ que la expulsión sea probable en un futuro razonablemente previsible”.

La subsecretaria de Seguridad Nacional Tricia McLaughlin criticó el fallo en un correo electrónico.

“Si este asunto realmente se tratara de la ley o del debido proceso, Kilmar Ábrego García ya habría sido deportado y nunca volvería a poner un pie en este país; la jueza Xinis no estará satisfecha hasta que se le autorice a vivir en Estados Unidos para siempre”, escribió.

Ábrego García tiene una esposa y un hijo estadounidenses y ha vivido en Maryland durante años, pero inmigró a Estados Unidos de manera ilegal cuando era adolescente. En 2019, un juez de inmigración determinó que no podía ser deportado a El Salvador porque allí enfrentaba peligro por parte de una pandilla que había amenazado a su familia. Por error, aun así fue deportado allí el año pasado.

Ante la presión pública y una orden judicial, el gobierno del presidente Donald Trump lo trajo de vuelta en junio, pero sólo después de conseguir una acusación formal que lo imputa por tráfico de personas en Tennessee. Se ha declarado inocente. Mientras tanto, funcionarios de Trump han afirmado que no puede quedarse en Estados Unidos. En documentos presentados ante el tribunal, los funcionarios señalaron que pretendían deportarlo a Uganda, Esuatini, Ghana o Liberia.

En su orden del martes, Xinis señaló que el gobierno ha “deliberadamente —y sin motivo— ignorado el único país que de manera constante se ha ofrecido a aceptar a Ábrego García como refugiado, y al que él acepta ir”. Ese país es Costa Rica.

El abogado de Ábrego García, Simon Sandoval-Moshenberg, argumentó ante el tribunal que la detención migratoria no debe ser un castigo. Un inmigrante sólo puede ser detenido como una forma de facilitar su deportación y no puede ser detenido indefinidamente sin un plan viable de deportación.

“Desde que la jueza Xinis ordenó la liberación del señor Ábrego García a mediados de diciembre, el gobierno ha intentado un truco tras otro para tratar de que vuelva a ser detenido”, escribió Sandoval-Moshenberg en un correo electrónico el martes. “En su decisión de hoy, reconoció que si el gobierno realmente estuviera tratando de expulsar al señor Ábrego García de Estados Unidos, lo habría enviado a Costa Rica mucho antes de hoy”.

El gobierno ahora debería participar en un esfuerzo de buena fe para concretar los detalles de la expulsión a Costa Rica, escribió Sandoval-Moshenberg.