Investigan si agentes del ICE mintieron sobre disparo a hombre venezolano en Minneapolis

Publicado: 14 feb 2026, 13:04 GMT-5|Actualizado: hace 5 horas
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MINNEAPOLIS, Minnesota, EE.UU. (AP) — Las autoridades federales de Estados Unidos abrieron una investigación penal sobre si dos agentes de inmigración mintieron bajo juramento sobre un disparo efectuado en Minneapolis el mes pasado, mientras se retiraban todos los cargos contra dos hombres venezolanos.

El director del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), Todd Lyons, informó el viernes que su agencia había abierto una investigación conjunta con el Departamento de Justicia después de que evidencia en video revelara que “el testimonio bajo juramento proporcionado por dos agentes por separado parece haber ofrecido declaraciones falsas” sobre el disparo contra uno de los hombres venezolanos durante las redadas migratorias del gobierno del presidente Donald Trump en el área de Minneapolis-St. Paul.

Los agentes del ICE, cuyos nombres no se dieron a conocer, han sido puestos bajo licencia administrativa mientras se lleva a cabo la investigación, señaló. Lyons dijo que ambos podrían ser despedidos y enfrentar un posible procesamiento penal.

“Mentir bajo juramento es un delito federal grave”, indicó Lyons, y añadió que la fiscalía federal está investigando.

“Los hombres y mujeres del ICE tienen la encomienda de defender el Estado de derecho y se les exigen los más altos estándares de profesionalismo, integridad y conducta ética”, señaló Lyons. “No se tolerarán violaciones de este juramento sagrado. El ICE sigue plenamente comprometido con la transparencia, la rendición de cuentas y la aplicación justa de las leyes de inmigración de nuestra nación”.

Más temprano el viernes, el juez federal de distrito Paul A. Magnuson desestimó los cargos de agresión grave contra Alfredo Alejandro Aljorna y Julio César Sosa Celis, quienes fueron acusados de golpear a un agente del ICE con un mango de escoba y una pala para nieve durante un altercado el 14 de enero. El agente disparó un solo tiro con su pistola, alcanzando a Sosa Celis en el muslo derecho.

Agentes federales en Minneapolis, el 14 de enero del 2026. (AP foto/Adam Gray)
Agentes federales en Minneapolis, el 14 de enero del 2026. (AP foto/Adam Gray)(Adam Gray | AP)

Los casos fueron retirados después de una inusual moción para desestimarlos, la cual fue presentada por el fiscal federal para el Distrito de Minnesota, Daniel N. Rosen, quien dijo que “la evidencia descubierta recientemente” era “materialmente inconsistente con las acusaciones” formuladas contra los dos hombres en una denuncia penal y en una audiencia el mes pasado.

Este cambio de postura ocurre tras una serie de tiroteos destacados en los que estuvieron involucrados agentes federales de inmigración, en los que las declaraciones de testigos presenciales y evidencia en video han puesto en duda las afirmaciones para justificar el uso de fuerza letal. Decenas de casos de delitos graves contra manifestantes acusados de agredir o impedir el trabajo de agentes federales también se han venido abajo.

El abogado de inmigración que representa a Aljorna y Sosa Celis dijo que están “rebosantes de alegría” de que se hayan desestimado todos los cargos. De haber sido declarados culpables, los dos inmigrantes habrían enfrentado años en una prisión federal.

“Los cargos contra ellos se fundamentaron en mentiras de un agente del ICE que disparó de manera temeraria contra su casa a través de una puerta cerrada”, señaló el abogado Brian D. Clark. “Están muy felices de que se esté haciendo justicia”.

No está claro si los hombres aún podrían ser deportados.

Una persecución, acusaciones de un ataque y un disparo

El mes pasado, un investigador del FBI dijo en un afidávit judicial ahora desacreditado que agentes del ICE intentaron realizar una detención de tránsito en Minneapolis a un vehículo conducido por Aljorna el 14 de enero. Él estrelló el vehículo y huyó a pie hacia el dúplex de apartamentos donde vivía. Un agente de inmigración persiguió a Aljorna, quien —según el gobierno— se resistió violentamente al arresto.

La denuncia alega que Sosa Celis y otro hombre atacaron al agente con una pala para nieve y un mango de escoba mientras el agente y Aljorna forcejeaban en el suelo. El agente, cuyo nombre no aparece en los documentos judiciales, disparó su pistola, hiriendo a Sosa Celis. Los hombres corrieron hacia un apartamento y finalmente fueron arrestados.

Después del disparo, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, arremetió contra el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y al alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, acusando a los demócratas de “alentar la obstrucción y la agresión contra nuestras fuerzas policiales, lo cual es un delito federal, un delito grave”.

“Lo que vimos anoche en Minneapolis fue un intento de asesinato de las fuerzas policiales federales”, insistió Noem en una declaración del 15 de enero. “Nuestro agente fue emboscado y atacado por tres individuos que lo golpearon con palas para nieve y los mangos de escobas. Temía por su vida, por lo que el agente efectuó un disparo defensivo”.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) no respondió el viernes a preguntas sobre si Noem mantiene esas declaraciones, que según el ICE —que forma parte del DHS— dice que ahora están bajo investigación.

Robin M. Wolpert, una abogada defensora de Sosa Celis en el caso penal, dijo que le complacía que el ICE y el Departamento de Justicia estén reconociendo públicamente e investigando aparentes declaraciones falsas de los dos agentes del servicio de inmigración.

“Estas declaraciones falsas tuvieron graves consecuencias para mi cliente y su familia”, enfatizó Wolpert. “Mi cliente es víctima de un delito”.

Clark, el abogado de inmigración de Aljorna y Sosa Celis, instó el viernes al gobierno a divulgar el nombre del agente del ICE que le disparó a su cliente y acusarlo.

Documentos judiciales muestran que las autoridades estatales han abierto su propia investigación penal sobre los disparos, aunque hasta ahora el FBI se ha negado a compartir evidencia, proporcionar el nombre del agente del ICE que disparó su arma o ponerlo a disposición para una entrevista.

En el caso de la fiscalía ya se ven agujeros evidentes

La moción de Rosen para retirar los cargos no detalló qué nueva evidencia había surgido ni qué falsedades había en las presentaciones previas del gobierno, pero comenzaron a aparecer grietas en el caso del gobierno durante una audiencia judicial del 21 de enero para determinar si los hombres acusados podrían ser liberados a la espera del juicio.

En el tribunal, la versión del agente del ICE sobre los momentos previos a los disparos difirió significativamente del testimonio de los dos acusados y de tres testigos presenciales. La evidencia en video disponible no respaldó el relato del agente del ICE de que fue agredido con una escoba y una pala para nieve.

Aljorna y Sosa Celis negaron haber agredido al agente. El testimonio de un vecino y de las parejas sentimentales de los hombres tampoco respaldó el relato del agente de que había sido atacado con una escoba o una pala, ni de que una tercera persona estuviera involucrada.

Frederick Goetz, un abogado que representa a Aljorna, expresó que su cliente tenía un palo de escoba en la mano y lo arrojó al agente mientras corría hacia la casa. La abogada Robin Wolpert, que representa a Sosa Celis, relató que él había estado sosteniendo una pala pero estaba dirigiéndose hacia la casa cuando el agente disparó, hiriéndolo. Los abogados de los hombres dijeron que el caso de la fiscalía se basó por completo en el testimonio del agente que disparó el arma.

Ni Aljorna ni Sosa Celis tenían antecedentes penales violentos. Ambos habían estado trabajando como repartidores de DoorDash por la noche en un intento de evitar encuentros con agentes federales, dijeron sus abogados.

Aljorna y Sosa Celis se retiraron a su apartamento en el piso de arriba y atrincheraron la puerta, por lo que agentes federales usaron gas lacrimógeno para intentar obligarlos a salir, indicó el agente del FBI. Preocupados por la seguridad de dos niños menores de 2 años que estaban dentro de la casa, Aljorna y Sosa Celis se entregaron.

Un tercer hombre venezolano, Gabriel Alejandro Hernández Ledezma, que vivía en el apartamento de abajo, también fue arrestado.

Aunque nunca fue acusado a nivel federal, una petición judicial del 30 de enero que busca su liberación dice que Hernández Ledezma fue detenido sin una orden judicial, y en cuestión de horas trasladado en avión a un centro de detención del ICE en Texas. Alega que su traslado fue para evitar que se convirtiera en un testigo presencial clave que pudiera socavar el caso del gobierno federal y ayudar a la investigación estatal de Minnesota.

Hernández Ledezma fue devuelto a Minnesota y dado de alta de la custodia del ICE el lunes después de que un juez federal ordenara su liberación.