¿Más deportaciones? DHS adquiere flota propia para acelerar expulsiones de inmigrantes en EE.UU.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anuncia la compra de una flota de aviones para deportaciones de inmigrantes, una medida que genera preocupación entre defensores de derechos humanos.

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Publicado: 11 dic 2025, 19:51 GMT-5

(Telemundo Atlanta) - El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) firmó un contrato de cerca de 140 millones de dólares para adquirir seis aviones Boeing 737 destinados a realizar deportaciones de inmigrantes desde Estados Unidos, según reporta The Washington Post.

Esta decisión representa un cambio significativo en la estrategia migratoria del gobierno, al permitir que ICE opere su propia flota de aviones, en lugar de depender de vuelos chárter contratados a empresas privadas.

La adquisición de los Boeing 737 se financia con parte de los 170 mil millones aprobados por el Congreso para fortalecer las políticas fronterizas y migratorias impulsadas por la administración del presidente Donald Trump.

Hasta ahora, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) utilizaba aviones contratados a terceros para realizar vuelos de expulsión. Con esta nueva flota propia de aviones, las autoridades esperan agilizar las operaciones y reducir costos operativos a largo plazo.

¿Por qué el DHS compra aviones para deportaciones?

La decisión de que el DHS cuente con su propia flota aérea es parte de una estrategia más amplia para reforzar las deportaciones de inmigrantes en EE.UU. y aumentar la capacidad logística del gobierno federal.

Las autoridades del DHS argumentan que tener aviones propios permitirá planificar vuelos con mayor eficiencia y ahorrar recursos públicos frente al uso continuo de aeronaves chárter. Además, se considera que la medida facilitará la programación de vuelos tanto para expulsiones internacionales como para traslados internos entre centros de detención.

Según documentos revisados por The Washington Post, esta compra está alineada con las prioridades de la agenda migratoria actual, en la que la administración busca mantener un ritmo elevado de deportaciones. La meta declarada por asesores de la Casa Blanca ha sido aumentar las expulsiones y responder a la presión de sectores que abogan por políticas migratorias más estrictas.

Reacciones y preocupaciones sobre la política migratoria

Organizaciones de derechos humanos y defensores de inmigrantes han expresado su inquietud ante esta medida, advirtiendo que la expansión de los vuelos de deportación puede intensificar las expulsiones sin asegurar que se respeten los procesos legales ni los derechos de las personas afectadas.

El uso de una flota propia es visto como un paso hacia operaciones migratorias más automatizadas y de mayor escala, con pocos controles adicionales.

Expertos en políticas públicas han señalado que, aunque el DHS proyecta un ahorro presupuestario, administrar una flota de aviones conlleva retos logísticos y costos asociados al mantenimiento, tripulación y operaciones continuas. Anteriores análisis indicaban que el uso de aviones chárter podía ofrecer flexibilidad para ajustar la capacidad de vuelos según las necesidades.

Además, esta medida llega en medio de cifras récord de personas detenidas bajo custodia del ICE, con más de 66,000 inmigrantes detenidos y miles de vuelos de expulsión realizados en lo que va del año, según datos recientes sobre actividades de deportación.

Este cambio estratégico no solo redefine la logística de las expulsiones, sino que también alimenta el debate sobre los derechos humanos y el debido proceso en el contexto migratorio.

La comunidad migrante, defensores de derechos civiles y legisladores seguirán observando de cerca cómo se implementa esta medida y qué impacto tendrá en la vida de las personas afectadas.