Proteja a sus mascotas en invierno: cómo cuidar sus patas de la sal y otros químicos usados en las calles

Durante el invierno en Estados Unidos, proteger las patas de las mascotas del frío, la sal y los químicos de las calles es clave para evitar lesiones, infecciones y molestias en perros.
Publicado: 23 ene 2026, 20:24 GMT-5|Actualizado: hace 4 horas

(Telemundo Atlanta) - Con la llegada del invierno y las bajas temperaturas, muchas familias salen a caminar con sus mascotas sin saber que el hielo, la sal y los químicos utilizados para derretir la nieve pueden causar daños importantes en las patas de los perros.

Aunque estos productos ayudan a mejorar la seguridad vial, también representan un riesgo silencioso para la salud de las mascotas.

¿Por qué la sal y los químicos son peligrosos para las patas de los perros?

La sal, el cloruro de calcio y otros productos descongelantes pueden provocar resequedad, grietas e incluso quemaduras químicas en las almohadillas de los perros. Además, cuando las mascotas se lamen las patas después del paseo, pueden ingerir estas sustancias tóxicas, lo que aumenta el riesgo de irritación gastrointestinal o envenenamiento leve.

El frío extremo también contribuye a que las almohadillas se agrieten con mayor facilidad, dejando la piel expuesta a bacterias e infecciones. En perros pequeños, cachorros o de edad avanzada, estos efectos pueden ser más severos.

Medidas prácticas para proteger las patas de su mascota en invierno

Una de las recomendaciones más efectivas es el uso de botines especiales para perros. Estos protegen las patas del contacto directo con la sal, el hielo y las superficies heladas. Si su mascota no está acostumbrada a usarlos, es recomendable introducirlos de forma gradual dentro del hogar antes de salir a la calle.

Otra opción es aplicar bálsamos o ceras protectoras para patas antes del paseo. Estos productos crean una barrera contra los químicos y ayudan a mantener la humedad natural de las almohadillas. Al regresar a casa, es fundamental limpiar y secar bien las patas con agua tibia y una toalla suave para eliminar cualquier residuo.

Señales de alerta y cuándo acudir al veterinario

Si nota que su perro cojea, se lame excesivamente las patas, presenta enrojecimiento, inflamación o grietas visibles, es importante actuar de inmediato. En casos leves, una limpieza cuidadosa y el uso de cremas recomendadas por veterinarios pueden ser suficientes. Sin embargo, si los síntomas persisten o empeoran, debe consultar a un profesional.

Prestar atención diaria a las patas de su mascota durante el invierno puede prevenir problemas mayores y evitar visitas de emergencia al veterinario. Recuerde: cuidar a nuestras mascotas también es una forma de cuidar a nuestra familia.