Cómo evitar que las tuberías exploten por el frío: el truco del goteo y otros consejos vitales

Con las temperaturas bajo cero, evitar que las tuberías exploten por el frío es clave para proteger tu hogar y evitar costosas reparaciones durante el invierno.
Publicado: 21 ene 2026, 17:57 GMT-5|Actualizado: hace 4 horas

(Telemundo Atlanta) - Cuando una ola de frío azota el área metropolitana de Atlanta y otras regiones de Estados Unidos, uno de los riesgos más comunes en los hogares son las tuberías congeladas.

De acuerdo con expertos citados por Consumer Reports, el agua que se congela dentro de las tuberías se expande y puede generar presión suficiente para provocar rupturas, filtraciones e incluso inundaciones cuando el hielo se derrite. La buena noticia es que existen medidas simples y efectivas para prevenir estos daños.

El truco del goteo: por qué funciona y cuándo aplicarlo

Uno de los consejos más conocidos y efectivos es dejar que el grifo gotee lentamente durante las noches más frías. Este pequeño flujo de agua reduce la presión dentro de la tubería y evita que el agua se quede estancada, disminuyendo así el riesgo de congelación.

Los especialistas recomiendan aplicar este truco especialmente en grifos conectados a tuberías expuestas o ubicadas en paredes exteriores, como baños secundarios o cocinas poco usadas.

Además, es importante abrir los gabinetes debajo del fregadero para permitir que el aire caliente de la casa circule alrededor de las tuberías, lo que ayuda a mantener una temperatura más estable.

Aislamiento y calefacción: claves para proteger tus tuberías

Otra medida fundamental para evitar que las tuberías se congelen es el aislamiento. Las ferreterías ofrecen fundas de espuma y cintas térmicas de bajo costo que se instalan fácilmente en tuberías expuestas, como las del garaje, el sótano o el ático. Este aislamiento actúa como una barrera contra el frío extremo.

Mantener una temperatura constante dentro del hogar también es esencial. Aunque salir de viaje puede tentar a bajar el termostato, los expertos aconsejan no reducirlo por debajo de los 55°F. Un ambiente mínimamente cálido puede marcar la diferencia entre tuberías seguras y una emergencia doméstica.

Qué hacer si sospechas que una tubería está congelada

Si notas una reducción significativa en el flujo de agua o no sale nada del grifo, podría tratarse de una tubería congelada. En ese caso, no intentes descongelarla con una llama abierta.

En su lugar, utiliza un secador de pelo o toallas calientes, comenzando desde el grifo hacia la parte más fría de la tubería. Si no logras restablecer el flujo o detectas una fuga, lo más seguro es contactar a un plomero profesional.

Prepararse con anticipación y aplicar medidas sencillas como el goteo, el aislamiento y una calefacción adecuada puede ayudarte a evitar daños mayores en invierno. Proteger tus tuberías no solo cuida tu hogar, sino también tu bolsillo, en una temporada donde las bajas temperaturas no perdonan.