MÉXICO.- Una joven mexicana ha roto todos los estereotipos y con su voz quiere llamar la atención de la sociedad para buscar una solución a los problemas de su comunidad.

Zara Monrroy, de 27 años, es originaria de Socaaix, en el estado mexicano de Sonora, pertenece al pueblo indígena los comcaac, uno de los ocho pueblos originarios del estado, donde habitan los “hombres y mujeres de arena”: los seris.

Sus rimas son una protesta contra la discriminación racial y la violencia de género. Monroy dice que su mensaje es claro: “todos somos iguales y venimos de la misma raíz”.

La cantautora dice que en México los indígenas y las mujeres son los dos sectores que sufren más discriminación y por eso decidió defenderlos a su muy particular manera. “Para nosotros la voz, el canto es medicina” dijo Monrroy.

Y es con esa medicina que ella busca seguir abriéndose camino en el mundo de la música y la poesía, curar al mundo y no dejar morir las raíces de su cultura.