NORCROSS (Telemundo Atlanta).- Manuel Esteves llegó recientemente a Estados Unidos y al igual que muchos venezolanos emigró de su país buscando un mejor porvenir.

Esteves recientemente había iniciado su labor como taxista en el área metropolitana de Atlanta. Un domingo de madrugada alrededor de las 3 de la mañana, estaba por concluir su turno cuando un imprevisto incidente le cambió la vida a él y a sus familiares.

Mientras estaba detenido en la intersección de Singleton Road y Jimmy Carter Boulevard en Norcross, un vehículo le impactó por la parte trasera. Al día siguiente, Esteves fue declarado con muerte cerebral.

“Han sido momentos muy duros y angustiosos para toda nuestra familia”, dijo su hermano Josué Esteves en una cuenta de recaudación de fondos que busca aliviar el gran peso que lleva sobre sus hombros al ser el encargado de realizar todos los trámites pertinentes al fallecimiento de su hermano.

El acusado, Diego Romero, manejaba intoxicado según la policía. Romero enfrenta cinco cargos incluyendo homicidio vehicular.

En espera de la repatriación 

Ahora la familia no tan solo queda con el gran dolor de la pérdida de un ser querido, sino  también con la incertidumbre e inquietud de no saber si tendrán ese último adiós que tanto anhelan. El duelo diplomático entre Estados Unidos y Venezuela restringe la repatriación del cadáver.

Mientras tanto la familia creó esta semana una cuenta de recaudación de fondos para costear los trámites pertinentes.

La única certeza que tiene la familia es que los órganos fueron donados. “A pesar de esta terrible pesadilla, nos reconforta saber que él seguirá dando vida y esperanza aún después de su muerte”, dijo su hermano en la cuenta de recaudación de fondos.

“Fue un excelente hijo, hermano, amigo, un hombre lleno de vida aventurero, bondadoso”, dijo Sara Gutiérrez Francis, amiga cercana de Esteves.