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TELEMUNDO ATLANTA.- La empresa farmacéutica Purdue Pharma, fabricante del OxyContin (hidroclorido de oxicodona), se acogió la noche de este domingo (15 de septiembre) al capítulo 11 de la Ley de Bancarrotas tras llegar a un acuerdo con unos 2,000 gobiernos estatales y municipales por demandas en las que se le acusa de causar la crisis de adicción a opioides en Estados Unidos.

El gobierno de Georgia se sumó en enero a la larga lista de demandantes en todo el país contra la farmacéutica, responsabilizándola de causar la muerte de miles de personas en lo que a menudo se describe como una emergencia nacional. El Fiscal General Chris Carr le confirmó al diario AJC que Georgia aceptará el acuerdo.

La Junta Directiva de la Purdue aprobó el acuerdo en el que la familia Sackler, dueña de la empresa, renuncia a la propiedad de la misma y a dar $ 3 mil millones en efectivo así como los ingresos futuros de la venta de OxyContin para ayudar a las comunidades más afectadas por la epidemia. 

Sin embargo, la empresa ni la familia aceptaron haber cometido algún delito.

"Este marco de solución evita desperdiciar cientos de millones de dólares y años en litigios prolongados y, en cambio, proporcionará miles de millones de dólares y recursos críticos a las comunidades de todo el país que intentan hacer frente a la crisis de los opioides", dijo Steve Miller, presidente de la junta directiva de Purdue.

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El fabricante de drogas dijo que el valor del acuerdo es de unos $ 10 mil millones y el acuerdo final aún es tentativo, pues los gobiernos de 26 estados han impugnado esa estimación, prometiendo llevar a la familia Sackler a los tribunales estatales.

Recientemente, la Fiscalía General de Nueva York anunció que sus investigadores descubrieron cerca de $ 1 mil millones en transferencias bancarias realizadas por Purdue a cuentas bancarias suizas, presuntamente para proteger la riqueza de la familia Sackler.

Purdue ha señalado que sus productos fueron aprobados por la Administración Federal de Drogas y que los médicos los recetaban para tratar el dolor del paciente. Pero los demandantes en las demandas argumentan que los funcionarios de la compañía presionaban en la comercialización de OxyContin y minimizaron sus riesgos de adicción.