Padre guatemalteco se suicida después de cruzar la frontera. Deja a su esposa y a 4 hijos que tienen miedo de ser deportados

LILBURN. -“El padre de mis hijos está muerto”, dice a Telemundo Atlanta María Lemus, con ojos llenos de lágrimas.

Esta familia está destrozada porque la vida de todos ellos cambió tras la muerte del padre. Édgar René Mayén se quitó la vida el jueves por la noche en una vivienda de la ciudad de Lilburn. Deja a su esposa y a 4 hijos. Un niño de 2 años, una niña de 11, y dos adolescentes de 13 y 16 años de edad.

El hijo mayor junto con un tío con el que viven encontró el cuerpo de su padre, quien se ahorcó colgándose de una soga. “Iba a llevar unas cosas para la parte de atrás de la casa. Desgraciadamente, cuando iba para allá, volví a ver hacia mi derecha y él estaba colgado del cuello”, dice José Morales, tío de los menores. "Regresamos de pasear en un lago por la celebración del 4 de julio", dice.

Morales y el adolescente bajaron el cuerpo y trataron de darle resucitación artificial con las instrucciones que siguieron del operador del 911.

“El decía que escuchaba voces que le decían que se quitara la vida”, narra María. “estábamos en el proceso de buscar ayuda”, agrega.

María narró a Telemundo Atlanta cómo, desde que salieron de Guatemala en enero y llegaron a los Estados Unidos, han pasado una serie de vivencias traumáticas. Se vinieron huyendo de las amenazas por delincuentes hacia su familia, dice.

María agrega que cuando pasaron por México los secuestraron a todos en el momento en que estaban en manos de los coyotes y sus familiares tuvieron que pagar rescate, pero no para todos porque no tenían el dinero suficiente. En la vivienda en donde estaban junto con otros migrantes, llegaron sujetos desconocidos que los tomaron por la fuerza a ellos y a otros, dice.

“Nuestros familiares solo pudieron pagar el rescate de 3 de nosotros en un principio. Después se quedaron juntando el dinero para los otros 3”, dice María.

Finalmente, el rescate para todos fue entregado, agrega María. Sin embargo, ella y dos de sus hijos entraron primero por la frontera. Fueron agarrados por miembros de la patrulla fronteriza y estuvieron en un centro de detención por 3 días. Fueron liberados y les dijeron que debían presentarse ante un juez. Ninguno de ellos lo hizo porque no tenían un abogado que los representara y tenían el miedo a ser deportados hacia su país.

Esta familia completa ahora enfrenta orden de deportación, dijo el tío de los menores y tienen miedo que en cualquier momento lleguen agentes de ICE y los arresten, dice.

Ahora la familia necesita ayuda para enfrentar los gastos funerarios tras la muerte de Édgar. Los menores deben superar los traumas a los que se vieron sometidos, dice su tío.

“Necesitamos ayuda. Que nos den una mano en lo que sea su voluntad”, dice Morales.

Para ayudar a la familia puede contactarlos al 954-822-6919.