(TELEMUNDO ATLANTA).- Este miércoles compareció en una corte de Nuevo México, la joven madre hispana Alexis Ávila, de 18 años de edad y quien es acusada de deshacerse de su bebé recién nacido arrojándolo dentro de un contenedor de basura en la ciudad de Hobbs.

Para sorpresa de muhos de los ahí presentes, el juez que llevará el caso decidió que no tendrá que permanecer tras las rejas.

La audiencia que duró poco más de dos horas, el juez dictaminó que Ávila esatará bajo un arresto domiciliario con algunas condiciones, esto luego de que se declarara inocente de los cargos de intento de asesintato y abuso infantil.

Con pancartas en mano, la comunidad de Hobbs, Nuevo México, se dio cita a las afueras de la corte del condado Lea para exigir justicia argumentando que los bebés son un regalo de Dios y no basura. 

Durante la audiencia el juez Shoobridge le recordó a todos los presentes en la sala que su decisión no se basaba en el hecho de que si Ávila era culpable o no. Si no en el peligro que podría representar para la comunidad.

Con el arresto domiciliario Ávila será monitoreada con un rastreador satelital que deberá llevar en su tobillo en todo momento. Además no podrá salir de su residencia a menos que sea para asistir a la escuela, su empleo o citas médicas. Tampoco podrá utilizar redes sociales, salir del estado, ni mucho menos tener contacto con su bebé.

Para esta audiencia la fiscalía convocó a siete testigos incluyendo a los 3 samaritanos que salvaron la vida del recién nacido.

Dentro de la lista de condiciones a Ávila tampoco se le permitirá que ingresen hombres que no sean partes de la familia a su hogar y tampoco podrá consumir alcohol o drogas durante su arresto domiciliario.

El juez también agregó que tendrá que iniciar con terapias de consejería para esta misma semana.