SMYRNA (Telemundo Atlanta).- Una estudiante hispana se sentía mal de salud y dijo que en lugar de recibir la atención médica que esperaba de la facultad, lo que recibió fue un castigo que la podría perjudicar académicamente.

Samai, de 14 años, dijo que se sintió obligada a confesar que estaba intoxicada en la escuela, por lo cual fue suspendida por 10 días a pesar de que los análisis de laboratorio demostraron que no estaba endrogada.

“Cuando yo vi a la policía y a la ambulancia yo dije, ‘¿qué es todo esto?”, así describió Samai la sorpresa que se llevó el pasado jueves en su escuela Campbell High School en Smyrna.

La joven dijo que no se sentía bien porque no había desayunado ese día. La estudiante dijo que fue al baño y allí una compañera la seguía interrogando si estaba bajo la influencia de alguna sustancia, a lo cual Samai erróneamente dijo que sí. Minutos después integrantes de la facultad la encontraron inconsciente en el baño y llamaron al 9-1-1, de acuerdo con el reporte del incidente.

La hispana dijo que que se sintió acorralada por las autoridades escolares quienes la interrogaban y presuntamente le decían continuamente que confesara que estaba bajo los efectos de alguna droga.

La estudiante dijo que se sintió obligada a admitirlo. Tras enterarse de lo ocurrido, su papá la llevó a un laboratorio a hacerse un examen de drogas.

“Es una acusación demasiado grande”, dijo Juan Arvizu, papá de la joven. El examen fue negativo y se realizó a las 4 de la tarde. El incidente ocurrió cerca del medio día de acuerdo con el reporte escolar.

Arvizu dijo que se comunicó esta semana con la principal de la institución, pero que esta se negó a revocar la suspensión.

Una portavoz del distrito escolar dijo a Telemundo Atlanta que la facultad realizó la investigación pertinente y que a raíz de la confesión de la estudiante, se aplicaron las reglas disciplinarias del distrito. No obstante, no dijo si la institución revaluará su decisión tomando en cuenta los resultados de la prueba de sangre.

El abogado de la familia, Douglas Rohan, se unió al llamado de la familia y envío ayer un correo electrónico a la principal, delineando lo ocurrido y citando las pruebas de laboratorio. No obstante, no ha obtenido una respuesta para la publicación de este artículo.

“No sabemos si tenemos una maestra racista o si tenemos a una maestra que no quiere cambiar de opinión”, dijo Rohan. El abogado agregó que no procede acción legal porque “la única apelación es a la principal”.

Si la institución no cambia de opinión, la estudiante regresará a su horario regular académico el viernes 20 de septiembre.

“Se supone que ellos son el futuro de este país y no es justo”, dijo el papá de la joven.