(TELEMUNDO ATLANTA).- El gobernador Brian Kemp firmó una orden ejecutiva que prohíbe que las instituciones estatales pidan los llamados pasaportes o tarjetas de vacunación del COVID-19.

La orden dice que ningún empleado estatal tendrá que presentar prueba alguna de que ya ha sido vacunado y que tampoco se pedirán estos certificados para entrar a los edificios públicos estatales.

Kemp dijo que insta a los georgianos a ponerse la vacuna, pero que eso debe ser una decisión hecha entre cada ciudadano y su médico personal.

La orden también impide usar la información recolectada por el Departamento de Salud Pública de Georgia para crear programas de pasaportes o comprobantes de vacunas contra el COVID-19.