ATLANTA (TELEMUNDO ATLANTA).- Un inmigrante indocumentado mexicano que está en uno de los centros de detención de la Agencia de Imigración y Control de Aduanas (ICE) en Nueva Jersey, es el primero en dar positivo a una prueba de la nueva cepa del coronavirus, COVID-19.

ICE confirmó en un comunicado que el inmigrante está recibiendo atención médica y ha sido alejado del resto de los detenidos.

Sin embargo, la noticia ha reavivado los llamados para que los inmigrantes que no tienen antecedentes penales sean liberados. La situación contrasta con las de algunas prisiones locales donde ya se ha comenzado a liberar a presos de bajo riesgo para tratar de reducir la población carcelaria y evitar brotes masivos de la COVID-19. En otras, ya se confirman también casos de contagios.

En mensajes a Telemundo Atlanta algunas personas han expresado preocupación por sus familiares indocumentados detenidos pues dicen que no reciben atención médica y tampoco se les proporcionan artículos de higiene y saneamiento.

ICE ha suspendido las visitas sociales a los centros de detención y lleva a cabo un proceso para detectar síntomas entre los detenidos recién llegados.

Hace unos días, la organización no lucrativa de periodismo de investigación ProPublica compartió la grabación de audio de Ronal Umaña, un salvadoreño de 30 años de edad recluido en el centro de detención de ICE en Hudson, Nueva Jersey. En la grabación compartida por el abogado de Umaña, éste denuncia que él y otros detenidos estaban en huelga de hambre para tratar de obtener jabón y papel higiénico. Según el audio, los guardias les dijeron a los huelguistas detenidos: "Bueno, vas a tener que morir por algo".

Poco después de la llamada de Umaña a su abogado el centro de detención fue puesto en un bloqueo de 14 días, restringiendo aún más el acceso público. Vice News informó el domingo que dos personas detenidas en las instalaciones habían dado positivo por COVID-19, pero ICE aclaró que los enfermos no son detenidos suyos, sino otros presos. El centro de detención en Hudson alberga también a personas arrestadas por autoridades locales.

La revelación ha llevado a protestas de grupos que piden la liberación de los inmigrantes detenidos.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) también ha presentado una querella ante una corte contra la oficina de ICE en Nueva York buscando una orden de emergencia para que los detenidos sean liberados por el peligro de contagiarse de coronavirus.

La mayoría de las casi 40,000 personas detenidas por ICE no han sido liberadas no porque la ley lo impida, sino porque la agencia ha reducido drásticamente el otorgamiento de libertad condicional bajo el presidente Donald Trump. El director interino de ICE, Matthew Albence, dijo al Congreso la semana pasada que las personas detenidas por ICE son "amenazas de seguridad pública o representan un riesgo de fuga" y, por lo tanto, no pueden ser liberadas.

Por ley, se supone que los oficiales de ICE tienen autoridad para otorgar libertad condicional de alguien, lo que incluye sopesar las condiciones humanitarias. Pero hacerlo iría en contra de la promesa de Trump de poner fin a la práctica que él llama "atrapar y liberar".

ICE dice que desde enero puso en marcha un plan de acción en caso de pandemia y tiene salas de aislamiento médico para personas que desarrollan fiebre o tos. Los detenidos en riesgo, dice la agencia, "se alojan por separado en una sola celda, o en grupo, dependiendo del espacio disponible".

En su sitio web, ICE dice que hasta hace una semana (17 de marzo pasado) no tenía ningún caso de COVID-19 entre los detenidos. Bryan Cox, un portavoz de ICE, dijo que "cualquier sugerencia de que a cualquier persona bajo custodia de ICE se le niega el tratamiento médico necesario es falsa", dijo Cox. "De conformidad con el compromiso de ICE con el bienestar de las personas bajo la custodia de la agencia, ICE gasta más de $ 260 millones anuales en el espectro de servicios de atención médica brindados a quienes están bajo nuestro cuidado".

Pero las denuncias de falta de atención médica no son exclusiva de los detenidos. También empleados de ICE se quejan de que no cuentan con suficiente protección para evitar los contagios. A principios de mes, ICE notificó a sus empleados que deben continuar reportándose a trabajar a menos que desarrollen síntomas o entren en contacto directo con alguien que haya dado positivo por COVID-19.

El Centro de Reportaje Investigativo Reveal dijo que varios empleados de USCIS dijeron que tenían que llevar jabón de su casa porque los baños de su oficina no tenían. "El desinfectante para manos no se encuentra en ninguna parte. Dos oficiales dijeron que habían estado racionando toallitas desinfectantes, también traídas de casa, para limpiar áreas de alto contacto en sus oficinas entre entrevistas con inmigrantes. Los empleados solicitaron el anonimato por temor a represalias de una agencia que dicen que no prioriza su salud y bienestar", indicó Reveal.