DORAVILLE. -Estuvo frente a un juez Carlos Mario Bernal de 19 años, presunto responsable de haberle disparado y asesinado a Gerardo Cabrera Pérez de 17 años, el pasado viernes por la tarde.

Las autoridades dijeron que la víctima recibió varios disparos en la cabeza, pierna y en el abdomen. Fue llevado al hospital en donde minutos después murió.

El crimen ocurrió en el complejo de apartamentos Foxwood ubicado sobre la calle McElroy. Imágenes aéreas muestran a varios agentes de la policía de Dekalb tras la búsqueda del sospechoso. Varios agentes y vehículos de la policía se desplazaron al lugar, junto con los agentes K-9.

Hasta ahora se desconocen detalles del momento de los disparos, pero las autoridades arrestaron pocas horas después a Bernal. Su dirección de residencia está localizada a solo media milla de donde ocurrió el crimen, aunque no está claro si fue detenido en su vivienda o en otro lugar.

El lunes Bernal apareció frente a un juez de la corte magisterial quien le leyó el cargo por el cual se le había arrestado, homicidio con malicia. Previamente, el magistrado les dijo a los sospechosos vía video comunicación que se les asignaría un abogado si no contaban con un defensor.

Las autoridades dicen que el ataque en contra de Gerardo Cabrera ocurrió alrededor de las 3 de la tarde del viernes, detrás del edificio “E”, en un pabellón recreativo, donde se encuentra una zona verde.

Vecinos dijeron a Telemundo Atlanta que ahí fue donde sucedió el incidente. Y es ahí donde amigos de Cabrera han colocado un altar con velas en memoria de él, justo en la mesa donde habría recibido los disparos.

David Ramírez dijo que era amigo de la víctima. “Lo conocía desde hace 3 años”, agrega. “Este altar lo hemos colocado en su memoria. El siempre estaba aquí, en este lugar compartíamos con él”.

El reporte de la policía obtenido por Noticiero Telemundo Atlanta indica que algunos amigos de la víctima declararon que el sospechoso estuvo llegando al lugar 3 días antes. “Llevaba un arma y la estaba mostrando. Era muy raro”, dice una declaración.

Los amigos tienen muchas reservas sobre comentar acerca del incidente, pero algo está claro, dicen, quieren que el sistema se encargue de aplicar la justicia. “Queremos que se haga justicia”, dice Ramírez.

Las autoridades no han establecido un motivo para el crimen.