Recluso sentenciado a muerte tiene una  oportunidad para demostrar su inocencia

GLYNN (TELEMUNDO ATLANTA).- 

Un juez del condado de Glynn negó la prueba de ADN de un arma homicida que, según los abogados del recluso condenado Jimmy Meders, de 58 años, probaría que es inocente.

Han pasado casi tres décadas desde que Meders, se encuentra en el “corredor de la muerte”, durante los cuales ha negado rotundamente haber sido la persona que asesinó de un disparo a Don Anderson, un empleado de una tienda en Brunswick en 1987.

El juez de la Corte Superior Stephen Scarlett, rechazó la solicitud de prueba. Dijo que incluso si las pruebas de ADN hubieran estado disponibles en el juicio de Meders en 1989, y sus resultados hubieran sido favorables para Meders, no habría resultado en su absolución. La reciente solicitud fue demasiado tarde y se hizo para tratar de retrasar la ejecución de Meders, que está programada para el 16 de enero, agregó Scarlett.

Meders, un exmiembro de la Guardia Nacional, fue condenado a muerte por el asesinato en octubre de 1987 del empleado de una tienda de conveniencia Don Johnson durante un robo a mano armada en Brunswick. Los fiscales dijeron que cuando Johnson abrió la caja registradora, Meders le disparó en el pecho y la cabeza.

"Hay pruebas abrumadoras de su culpabilidad", dijo el juez Scarlett, la prueba de ADN de una pistola, utilizada en el crimen, "ha estado disponible por mucho tiempo".

En 1989, un jurado condenó a Meders por asesinato. En ese entonces las pruebas de ADN no estaban disponibles en Georgia, fue la palabra de Meders contra la de testigos. Meders afirma que uno de ellos fue que en realidad disparó el arma.

Los investigadores encontraron "dinero de cebo" dentro del bolsillo del abrigo de Meders. En una búsqueda inicial en la casa de Meders, los oficiales no encontraron el arma homicida. Pero después del testimonio de Randy Harris que dijo a la policía que creía que Meders escondió el arma debajo de su cama de agua, en una segunda búsqueda fue hallada el arma homicida.

Harris también testificó en el juicio que, poco después del tiroteo, Meders le dijo: "Acabo de volarle la cabeza a un hombre por poco más de $38 dólares ".

La defensa de Meders dijo que quiere la prueba de ADN para ver si otros dos hombres, Bill Arnold y Greg Creel, manejaron el arma homicida. En el juicio, Meders testificó que Arnold fue quien mató a Johnson y dijo que Creel también había manejado el arma.

Debido a que ambos hombres fueron testigos clave de la acusación contra Meders y ambos negaron saber que Meders tenía el arma esa noche, su credibilidad estaría en duda si las pruebas encontrarán su ADN en el arma. Los abogados de Meders también quieren saber si Harris, primo de Arnold, también manejó el arma pues piensan que posiblemente la plantó debajo de la cama de agua de Meders.

Meders apelará la decisión de Scarlett ante la Corte Suprema de Georgia, dijo Mike Admirand, quien es miembro del equipo legal de Meders.

El experto en ADN Mark Perlin testificó que la prueba de la pistola podría realizarse en dos semanas. Dijo que comparar esos resultados con el ADN tomado de Arnold, Creel y Harris, es una cuestión "casi instantánea" una vez ingresen los datos al sistema informático.

“No estamos afirmando que Jimmy Meders sea inocente del asesinato. Sostenemos que los resultados habrían marcado la diferencia, ya sea para su condena o su sentencia. El verdadero problema es que el jurado quería imponer una condena de cadena perpetua sin libertad condicional, pero, en algún momento del juicio, no se les permitió. En última instancia, lo que estamos pidiendo es que el tribunal imponga la sentencia que el jurado quería imponer en un principio”.

Meders aún podría salvar su vida si solicita una audiencia de clemencia un día antes de su ejecución.