El fiscal federal dice que "debe rendir cuentas por presuntamente abusar de su autoridad al cometer un asalto violento e innecesario".

ATLANTA (TELEMUNDO ATLANTA).- Un exagente de la Oficina del Alguacil del condado de Gwinnett enfrenta cargos federales por un incidente en 2018 cuando se le vio usando fuerza excesiva contra una interna en la cárcel de esa entidad.

Se trata de Aaron Masters, de 27 años, de Jefferson, quien fue despedido de la Oficina del Alguacil de Gwinnett y acusado con cargos locales de agresión por delitos menores en relación con el incidente ocurrido el 20 de agosto de 2018.

En esta ocasión, Masters fue acusado por un gran jurado federal por agredir innecesariamente a la reclusa y escribir un informe de incidente falso para justificar su uso de la fuerza, según documentos judiciales.

Masters trabajó con el Equipo de Respuesta Rápida del departamento, una unidad especializada que resuelve incidentes de alto riesgo y proporciona asistencia general para mantener el orden en la cárcel.

Se presume que Masters, sin justificación, golpeó repetidamente a la reclusa en la cara con el puño cerrado, causándole varias heridas.

Después del asalto, Masters escribió un informe sobre el encuentro en el que afirmó falsamente que la fuerza física era necesaria para controlar a la interna.

Las autoridades dijeron previamente que el incidente tuvo lugar después de que una "reclusa rebelde" atacó a varios agentes, golpeando a Masters en la ingle, pateando a otro oficial y mordiendo a un tercero. Los tres agentes requirieron atención médica como resultado de sus lesiones. Masters ayudó a los otros agentes a someter a la detenida fuera de control.

El exagente del condado de Gwinnett, Aaron Masters, fue arrestado y acusado de agresión once días después, cuando las autoridades dijeron que golpeó a la reclusa en la cabeza durante un incidente cuando la mujer se estaba haciendo daño.

La Oficina del Alguacil del Condado de Gwinnett explicó que mientras la presa fue sometida "de manera segura", esa persona comenzó a exhibir un comportamiento "autodestructivo" tan pronto como los agentes salieron de su celda. Los guardias volvieron a entrar para contenerla. Durante ese intercambio secundario, Masters fue grabado en video golpeando a la mujer tres veces con el puño cerrado.

"Reconocemos que los oficiales de correcciones tienen un trabajo difícil ya que mantienen el orden y protegen a los reclusos en las cárceles de nuestro distrito y en las cárceles del condado", dijo el fiscal federal Byung J. "BJay" Pak. "Sin embargo, este alguacil adjunto debe rendir cuentas por presuntamente abusar de su autoridad al cometer un ataque violento e innecesario a una reclusa y luego escribir un informe falso para encubrir el incidente".

Según la oficina del fiscal federal, la acusación solo contiene cargos y que Masters se presume inocente hasta que vaya a juicio.

El FBI participó en la investigación.

"La gran mayoría de los oficiales jurados que trabajan en nuestras cárceles y prisiones protegen los derechos civiles de los reclusos sin importar los difíciles desafíos que enfrentan", dijo Chris Hacker, agente especial a cargo del FBI de Atlanta. "Es un insulto para esos oficiales cuando uno de los suyos viola esos derechos, y es por eso que Masters debe enfrentar a sus compañeros en la corte por sus presuntas acciones".