(TELEMUNDO ATLANTA).- Este jueves, se registraron intensas movilizaciones encabezadas por diversos grupos de encapuchados en la ciudad de Guadalajara, en el estado mexicano de Jalisco. 

Armados con piedras, palos e, inclusive, bombas molotov, los manifestantes se dieron cita en el centro histórico de aquella metrópoli para exigir justicia para Giovanni López, un ciudadano que presuntamente murió a manos de la policía de la entidad por no usar cubrebocas.

De acuerdo con la versión de la familia, López salió a cenar en la población de Ixtlahuacán de los Membrillos el pasado 4 de mayo, con uno de sus hermanos. Al paso de las horas, arribaron policías y cuestionaron a los dos hombres por no portar una mascarilla facial, tal como lo establecen las medidas sanitarias impuestas por el Gobierno de México.

Según la versión extraoficial, más de 10 agentes obligaron a Giovanni a subirse al vehículo de la policía. Según relata su hermano, lo sometieron a golpes hasta que lo aprehendieron. Al día siguiente y tras negativas de la policía de la entidad, liberaron a Giovanni pero ya estaba muerto.

El Servicio Médico Forense de la entidad dijo que el ciudadano murió por traumatismo craneoencefálicotenía signos de tortura, golpes en la cara y un balazo en la pierna. 

Este viernes, el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, aseguró en conferencia de prensa que hay tres agentes de seguridad detenidos por el caso de Giovanni López. Se trata del comisionado de Ixtlahuacán de los Membrillos, un mando medio y otro policía.

La investigación sigue en curso.